Parece que las personas de Salud Mental, por ser Discapacitados somos menos.
Pues cada noche, voy a andar, confirmando nuestro camino.
En una ruta que hacían los ancianos del lugar, con nuestra gente de mando en la zona deportiva por la zona Roja.
Durante muchos años yo estuve comprometido con esas personas. Mi familia y las personas mandatarias del barrio, me llevaron a participar en un Polideportivo. No soy como ellos, se les fue la olla metiendome allí.
Allí, hay discapacitados, antes venian del Bronx, la zona de los Gitanos, y después de otras fundaciones.
Mucha integración y cariño hacia ellos. Pero, a la larga, yo también fui discapacitado, un poco empujado por todo lo que engloba esa circunstancia, que además había cuerpos de Seguridad allí.
Por suerte se fueron. Porque vieron que allí no había dificultades de travesuras, ni delincuencia.
Culpa de ello, tengo yo.
Pero, a la larga, me pusieron una discapacidad. Igual que los que había dentro. Sin ánimo de hablar mal de ellos. Cada persona tiene su historia personal.
Algunos, vienen nuevos al trabajo, dentro del Polideportivo, y te tratan igual que otros discapacitados.
No saben de tu historia personal, que eras una persona sana. Y te tratan aparte, de el resto de los usuarios.
Por mi parte, yo soy un enfermo mental, pero no soy tonto. Con la medicación estoy bien, el unico problema es que: Soc un tet, que està una mica més empanat.
Soy capaz de hacer muchas cosas. Me molesta, que no se acuerden de mis puntos positivos. Y me hagan por de menos.
Parece que ser discapacitado, es peor.
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